De las mejores parcelas de Aranda de Duero y Hoyales de Roa, con superficie pedregosa y subsuelo calizo profundo.

El perfil del suelo nos permite producir uvas con un gran nivel de complejidad, pero con una gran acidez que nos ayuda a mantener la frescura en el vino.

Maceración prefermentativa de las uvas durante dos días. Fermentación con levaduras propias en tinas abiertas con control de temperatura. Maceración posterior de 5 días, con fermentación maloláctica inmediata y trasiego.

Crianza durante 14 meses en barricas de roble francés (70%) y americano (30%).